Megumi Ishitani, la aclamada directora detrás de algunos de los episodios más memorables de “One Piece” y del especial “One Piece Fan Letter“, ha expresado su indignación ante el reciente modelo de generación de imágenes de OpenAI que busca replicar el estilo visual característico de Studio Ghibli. A través de una serie de contundentes publicaciones en Twitter, la realizadora dejó clara su postura contra lo que considera un atropello a la creatividad y originalidad del legendario estudio de animación.
“¿Acaso alguien en Ghibli autorizó esto? Me niego a creerlo“, escribió Ishitani en uno de sus tuits, donde cuestionaba abiertamente la legalidad del uso del estilo Ghibli por parte de la empresa de inteligencia artificial. En otra publicación agregó: “Esto merece una acción legal inmediata. Ver cómo comercializan y banalizan el legado de Ghibli me resulta insoportable“.
El conflicto surge en medio de la polémica por el lanzamiento del nuevo generador de imágenes de OpenAI con GPT-4o, presentado el pasado 25 de marzo. La herramienta ha sido criticada por su capacidad de imitar con notable precisión el estilo artístico que ha hecho único a Studio Ghibli, sin que exista evidencia de que la compañía haya obtenido los permisos correspondientes para utilizar este material protegido por derechos de autor.
La situación adquiere mayor relevancia cuando se considera la conocida postura de Hayao Miyazaki, cofundador de Studio Ghibli, quien ha manifestado en múltiples ocasiones su rechazo al uso de inteligencia artificial en el proceso creativo. Hasta el momento, el estudio se ha mantenido al margen de declaraciones oficiales, aunque recientemente desmintió la autenticidad de un supuesto documento legal de cese y desistimiento que circuló en redes sociales.
El sector de la animación ha mostrado su apoyo a Ishitani.
Chance Huskey, vicepresidente de GKIDS -distribuidor oficial de las películas de Ghibli en Estados Unidos- hizo una declaración que muchos interpretaron como alusión al caso: “Estamos viviendo tiempos en que la tecnología pretende suplantar la esencia misma de la creación humana”, expresó poco después del exitoso reestreno de “La Princesa Mononoke”, que rompió récords de taquilla en el mercado norteamericano.
En plataformas sociales, la controversia sigue generando debate. Numerosos artistas y fanáticos han expresado su preocupación por lo que consideran un precedente peligroso para la industria creativa. “La IA no solo copia estilos, sino que lo hace sin reconocimiento ni compensación para los creadores originales”, comentó un animador independiente en Twitter.
Mientras la discusión sobre los límites éticos de la inteligencia artificial en el arte continúa, todos los ojos están puestos en Studio Ghibli, a la espera de que el estudio tome una posición oficial sobre este asunto que podría marcar un punto de inflexión en la protección de los derechos de propiedad intelectual en la era digital.
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